El sábado 26 de mayo, dos mamás de la Casa decidieron bautizarse para ser hijas de Dios. ¡Qué gran alegría! Sin lugar a duda, es lo más importante que pueden haber hecho en su vida porque, al recibir este sacramento, son liberadas del pecado y regeneradas como hijas de Dios para vivir eternamente en el amor de Dios.
Además, hijos de mamás de la Casa también recibieron su primera comunión; recibieron a Jesús en su corazón por primera vez.
Lo celebramos todo acompañados de sus familias y padrinos con un super pica pica en la Casa. ¡Muchas felicidades Iraya y Luz!
¡Celebramos los bautizos de las mamás de la Casa!







