¡Un sábado más lleno de felicidad!

Este sábado pasado fue muy emotivo. Tuvimos la suerte de escuchar los testimonios de algunas de las mamás de la Casa, así como dar la bienvendia a otras y a entregar las canastillas a la mamás que están a punto de dar a luz. Estuvimos dando gracias a Dios y la Virgen por tantas obras que ha hecho en nosotras, porque todo lo que parecía una montaña y era «imposible», Él lo ha hecho posible. Descansar en su amor cada día es la clave. Podemos ver los frutos en todas nosotras y así lo han expresado las mamás de la Casa que, dando su testimonio como despedida, han reflejado cómo ha cambiado su vida.